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BLOG DE COOPERACIÓN INTERNACIONAL Y ACCIÓN SOCIAL

Artículo: Globalización y Medio Ambiente

Autor: Manuel García

 

 

Los problemas ambientales originados por el sistema económico, político y social actual no han dejado de aumentar desde la revolución industrial, aunque el deterioro ambiental no ha sido el mismo en todos los lugares del planeta, ya que el nivel de agresión ambiental ha ido evolucionado a lo largo del tiempo.

 

Es cierto que diversos estudios demuestran cómo algunos de los diferentes problemas ambientales, como la calidad del agua potable, y ciertos contaminantes como el dióxido de azufre, mejoran al aumentar el nivel económico de un país.

 

Sin embargo, problemas como la generación de residuos y las emisiones de dióxido de carbono (CO2), principal gas de efecto invernadero, parecen aumentar considerablemente. El consumo de recursos naturales aumenta también de manera visible con la prosperidad.

 

Se ha logrado producir una sustitución de recursos a lo largo de la historia, lo que ha evitado el agotamiento de varios de ellos como la madera, al ser sustituida en los países desarrollados por el carbón, y éste al ser sustituido por otros combustibles, como la energía nuclear. Es evidente que la base de recursos es finita, y que también lo es la capacidad de sustitución de unos recursos por otros. El uso de los nuevos recursos ha provocado a su vez problemas ambientales muy graves.

 

La globalización en base al capitalismo genera un gran número de efectos negativos para el medio ambiente, debido a diferentes factores entre los cuales se encuentra el hecho de que los mercados internacionales constantemente generen un aumento a gran escala de los recursos energéticos, y como consecuencia se incrementa la emisión de sustancias contaminantes.

 

Estos contaminantes provocan a su vez el cambio climático y el calentamiento global, que actualmente representa una amenaza para el desarrollo humano y afectan a todos los habitantes de la Tierra.

 

Otra problemática se presenta en los países más pobres que se ven en la necesidad de sobreexplotar sus recursos naturales, debido a las altas demandas generadas por los consumidores y de igual forma por la necesidad de cubrir las deudas externas que han contraído con los países ricos. Curiosamente, son los países ricos los encargados de explotar los recursos naturales de los países pobres, lo que genera un gran beneficio para estas compañías extranjeras.

 

Muchos países han abusado de sus recursos naturales para lograr maximizar su producción, lo han hecho sin ningún tipo de moderación y estos recursos pueden llegar a ser explotados hasta su agotamiento.

 

Ejemplos claros de esto son la deforestación y la sobreexplotación de los bancos de peces en aguas nacionales e internacionales. Curioso es el caso de la Unión Europea que, con sus políticas de subvenciones a los países del norte de África, explotan los bancos de pesca en aguas territoriales africanas, pues los bancos de pesca en Europa están ya muy mermados.

 

Existen algunos países que con la finalidad de ser más competitivos y rentables en el mercado internacional optan por reducir costos en cuanto a seguridad ambiental, y es el caso de grandes empresas transnacionales que establecen sus fábricas en países donde la mano de obra es mucho más barata y donde su legislación ambiental es menos rigurosa, obteniendo con esto producir a menor costo y por lo tanto obtener mayores beneficios.

 

Uno de los efectos negativos sobre el medio ambiente más destacado es el adelgazamiento de la capa de ozono producidos por los gases CFC emitidos a la atmósfera, lo que está provocando una mayor exposición a la radiación emitida por el sol, un aumento de la temperatura, deshielo de los casquetes polares, aumento del nivel del mar, desalinización de los mares, con sus consecuentes cambios de corrientes, cambios de los fenómenos climatológicos, y muerte de los ecosistemas marinos por la desalinización.

 

Otro efecto es el efecto invernadero provocado por la emisión de gases nocivos a la atmósfera como el dióxido de carbono (CO2), metano (CH4), óxido nitroso (N2O) y fluoruros. Estos gases provocan una capa en la atmósfera que no deja entrar ni salir el calor y que está provocando un aumento considerable de la temperatura en todo el globo terráqueo.

 

De igual forma, otro factor que afecta a la naturaleza es la utilización de energía contaminante y escasa, como es la quema de combustibles fósiles: petróleo, gas natural, combustibles sólidos, que contribuye al efecto invernadero.

 

Otros efectos nocivos que sufren las sociedades industrializadas, impulsadas por el proceso globalizador, son los humos producidos en los procesos industriales, la generación de residuos industriales y nucleares, la destrucción de bosques con la tala indiscriminada de árboles y la consecuente reducción de oxígeno que también producen desertización, la utilización de disolventes que contaminan el agua, la destrucción de ecosistemas, la reducción de la biodiversidad para la comercialización de algunas especies hasta su extinción, el uso masivo de fertilizantes en la agricultura que degradan el suelo, el agotamiento de los yacimientos y recursos minerales y la contaminación de mares, ríos, y atmósfera.

 

Es así como en la actualidad el proceso de globalización económica está causando un gran impacto ecológico acelerando el consumo de los recursos naturales.

 

Son los países más pobres los que sufren más los efectos de la contaminación, hecho que viene agravado por el uso insostenible de sus recursos naturales.

 

Los acuerdos internacionales a nivel global generan a su vez una pérdida de soberanía y autonomía en la toma de decisiones medioambientales.

 

La relación que existe entre la globalización económica y el medio ambiente es bastante compleja, ya que presenta factores que son bastante determinantes, como el hecho de que la globalización económica está expandiendo y acelerando el uso de los recursos naturales a niveles insostenibles y desmedidos que son cada día más preocupantes ya que se afectan de forma irreversible los ecosistemas marinos, forestales y de agua dulce, afectando negativamente al clima global, a causa de los niveles de consumo y producción actuales.

 

En general, son los habitantes de los países industrializados los que generan a mayor escala estos cambios tan desfavorables para el medio ambiente global.

 

Estos cambios han llevado a pérdidas irreversibles puesto que desde 1970 se ha perdido el 50% de los ecosistemas de agua dulce tales como ríos, lagos y humedales. El 30% de los ecosistemas marinos se ha deteriorado, la superficie forestal del planeta se ha reducido en un 10%, y el consumo global de energía ha aumentado en un 70%.

 

Un tercio de la riqueza natural del planeta se ha perdido en tan solo 30 años.

 

Pero estos impactos medioambientales no están ocurriendo de forma homogénea en todo el mundo, existen regiones que están sufriendo una carga desproporcionada del problema.

 

De igual manera, la globalización también está afectando a las competencias internacionales, lo que conduce a una pérdida de soberanía y autonomía en la toma de decisiones medioambientales, ya que el mismo proceso de globalización impide a los países implementar y mejorar sus estándares medioambientales, y hacer que las empresas multinacionales respeten el medio ambiente. La regulación de la economía, las normas que regulan el empleo, la legislación medioambiental, y la ordenación del territorio son ahora consideradas como obstáculos frente a la competitividad global.

 

Todos los grandes problemas ambientales que se presentan en la actualidad han existido desde años atrás en los diferentes países del mundo, pero en los últimos años han cobrado más importancia y se han ido generalizando.

 

Como conclusión diremos que la globalización es un término que tiene un amplio uso y que se refiere fundamentalmente a la internacionalización de la economía que está cambiando la sociedad y las culturas. Está sumamente relacionada con un mercado libre, que persigue principalmente el beneficio económico, y donde las normas ambientales para la protección y conservación del medio ambiente pierden importancia hasta el punto de ser ignoradas, anteponiendo el consumismo exagerado, que nos lleva a la sobreexplotación de los diferentes recursos naturales.

 

Son muchos los defensores de la globalización que consideran urgente legislar en materia medioambiental y que reconocen que las grandes empresas multinacionales y los principales gobiernos y organismos internacionales, tienen poco interés en unas políticas medioambientales que frenarían el proceso de globalización. Desgraciadamente, esto se hace evidente en las distintas cumbres internacionales sobre medio ambiente.

 

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