Formación para el Sector no Lucrativo
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BLOG DE COOPERACION INTERNACIONAL Y ACCIÓN SOCIAL

Artículo: Perfiles del voluntariado de las ONG

Autor: Manuel García

 

 

El perfil de las personas voluntarias ha evolucionado mucho en los últimos años.

 

Hoy en día podemos acceder a personas con unos niveles de formación muy variados, con unas inquietudes muy diversas y con un alto grado de conocimiento de las organizaciones del tercer Sector.

 

Estos son los perfiles de los voluntarios que se acercan a nuestras entidades.

 

  • Personas con una alta cualificación profesional

 

A nuestras organizaciones suelen llegar personas con un elevado nivel profesional. Contar con médicos, ingenieros o juristas entre nuestros voluntarios cada vez es más frecuente.

 

No sólo puede ser más fácil trabajar con personas con cierto nivel cultural, sino que muchas veces sus profesiones nos pueden resultar muy útiles.

 

Imaginemos a un médico en una organización que lucha contra determinadas enfermedades, o un asistente social que colabora en una organización cuyos fines es mejorar las condiciones de vida de personas con riesgo de exclusión social, o a un arquitecto que presta sus servicios en una entidad que mejora las infraestructuras en países en vías de desarrollo.

 

  • Alta capacidad crítica

 

El conformismo de muchas personas hace unos años ha ido evolucionando hacia una actitud mucho más crítica.

 

Hemos ido tomando conciencia sobre muchos problemas que nos rodean. Somos conscientes de las necesidades de cambio que se precisan en nuestra sociedad. Sabemos que debemos preservar el medio ambiente, que debemos prevenir determinadas enfermedades como el VIH-SIDA, que debemos integrar en la sociedad a las personas excluidas o que debemos equilibrar las desigualdades entre los países del Norte y del Sur.

 

Los medios de comunicación y la proliferación de organizaciones del Tercer Sector han hecho posible todo esto.

 

Nuestros voluntarios nos exigen cada día más, tienen ideas propias y se atreven a proponernos cambios o diferentes maneras de atajar un mismo objetivo.

 

Esa visión crítica sobre las áreas en las que trabajamos nos debe enriquecer y motivar para seguir mejorando.

 

  • Experiencia laboral dilatada

 

Al igual que comentábamos con la alta cualificación profesional nos encontramos con personas que poseen una amplia experiencia en determinadas áreas.

 

Muchas personas han pasado muchos años al frente de departamentos realizando labores de gestión y dirección. Su aportación puede ser de un valor inestimable para nuestras entidades.

 

  • Elevados conocimientos sobre los aspectos sociales en los que trabajamos

 

Encontramos voluntarios que se acercan a nosotros porque han vivido de cerca esos problemas o esas carencias sociales para las que trabajamos.

 

Hay personas que han vivido de cerca en mundo de la drogadicción, algunas enfermedades (Alzheimer, VIH-SIDA, síndrome de Down,…), la inmigración, o las desigualdades sociales, por ejemplo. Esto les acerca a nuestras entidades con un alto conocimiento sobre los sectores en los que trabajamos.

 

Muchos de nuestros voluntarios se identifican perfectamente con las poblaciones beneficiarias, y por lo tanto, tienen mucho que aportarnos.

 

  • Experiencias vitales muy diversas

 

Las personas nos “movemos” más hoy que hace unos años. Viajamos más a lugares no siempre turísticos, hemos vivido en otras ciudades o países con unas realidades sociales muy diferentes, o nos hemos relacionado con personas de otros lugares.

 

Pensemos en la cantidad de inmigrantes que conviven con nosotros como un ciudadano más, unos magrebíes, otros sudamericanos, otros de la Europa del Este. Esto nos hace mejores conocedores de lo que pasa a nuestro alrededor.

 

No permanecemos ignorantes ante las necesidades de cambiar muchas cosas en nuestra sociedad.

 

  • Altas expectativas

 

La motivación y las expectativas de nuestro voluntariado también han evolucionado.

 

Se exige a las organizaciones del Tercer Sector una mayor transparencia en sus gestiones y una mayor eficiencia en sus funciones.

 

Cada vez nos exigen mayor profesionalización y mayores logros.

 

  • Experiencia en otras organizaciones

 

Es cada vez más habitual conocer voluntarios que ya han pasado por otras organizaciones previas.

 

Esto hace que vengan con mucha información, con nuevas ideas y con una mayor capacidad crítica.

 

Nos pueden aportar nuevas experiencias y nuevos puntos de vista, sobre diversos temas, desde la captación de fondos, hasta la organización de eventos o en la misma gestión del voluntariado.

 

No olvidemos que esta evolución del voluntariado, esos nuevos perfiles que se acercan a nuestras organizaciones nos aportan muchos aspectos positivos, pues nos incitan a trabajar con mayor eficacia, con personal más cualificado y con puntos de vista muy diferentes.

 

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