Formación para el Sector no Lucrativo
Formación para el Sector no Lucrativo

BLOG DE COOPERACIÓN INTERNACIONAL Y ACCIÓN SOCIAL

Artículo: Qué aportan las ONG a los voluntarios

Autor: Manuel García

 

 

Las organizaciones no lucrativas deben de estar preparadas para acoger a los voluntarios y ofrecerles los medios adecuados para que éstos puedan dar lo mejor de sí mismos, haciendo posible ese intercambio entre la entidad no lucrativa y el voluntariado.

 

Es importante que la organización comprenda que el voluntario que se acerca a nuestras sedes tiene ganas de participar, pero no siempre conoce los objetivos que perseguimos, ni la manera de trabajar, ni tan siquiera tienen los conocimientos o las habilidades que se necesitan para integrarse en nuestra entidad.

 

El primer paso que debemos dar como organización es la formación de nuestros voluntarios.

 

Deberemos informarles sobre quiénes somos, qué hacemos, dónde lo hacemos, para quién lo hacemos, y sobre todo por qué lo hacemos.

 

Debemos sabernos vender, tratando, más que de convencer, descubrir posibles similitudes o inquietudes comunes entre voluntarios y organización.

 

El voluntario debe de ser quien decida si está interesado en ayudarnos y en sentirse parte de nuestro equipo.

 

No debemos tratar de inculcarles nuestras inquietudes a quienes no las tienen. No debemos tratar de convencer a nadie de que lo que hacemos está bien hecho, y de que el modo de hacerlo es el correcto.

 

No vamos a contratar a nadie, por lo tanto, es el voluntario el que debe sentir si somos nosotros su organización o no.

 

Tras esa fase previa de información, y sólo si existe un interés mutuo debemos de plantearnos una fase formativa.

 

Para ello deberíamos descubrir los conocimientos o habilidades de nuestro voluntario. Saber que intereses prioritarios tiene, y en que tareas puede resultar más útil.

 

No se trata de imponer nada, sólo de proponerlo. Hacer que el voluntario se sienta a gusto y decida cómo y de que manera quiere colaborar.

 

Dicho esto, deberemos enfocar su formación en tareas determinadas: administrativas, contables, informáticas, trato con la población beneficiaria de nuestros proyectos, etcétera.

 

Es importante dotar al voluntario de una formación general para facilitar su polivalencia en un futuro, pero debemos de centrarnos en unas actividades más concretas para sacar más partido al voluntario.

 

No olvidemos que las tareas en las organizaciones no lucrativas suelen ser muy diversas, y a veces muy específicas. No se puede saber de todo, al menos al principio. Hay trabajos que requieren de mucha especialización, y cada vez más dada la mayor profesionalización en nuestras entidades.

 

Todo esto significa que deberemos tener un programa formativo, que a su vez nos servirá en nuestro proceso de selección. No debemos olvidar que ninguna organización está obligada a tener entre su voluntariado a personas que consideremos que no nos van a aportar nada, que consideremos poco responsables o comprometidas o con unas inquietudes totalmente distintas a las de nuestra organización.

 

Otro elemento que debe utilizar una organización no lucrativa a cerca del voluntariado es su gestión. La gestión del voluntariado.

 

Este concepto incluye desde sus fases iniciales de acogida hasta su desconexión definitiva de nuestra asociación.

 

Debemos saber dónde encuadrar al voluntario, qué tareas encargarles, cómo organizar un organigrama, qué responsabilidades otorgarles, cómo motivarles, cómo hacer que se sienta a gusto entre nosotros y cómo aprovechar mejor las cualidades del voluntariado.

 

Sabiendo que es importante que el voluntario se sienta integrado en nuestra organización y conociendo que un voluntario motivado se va a involucrar más, debemos de considerar fundamental el concepto de apoyo.

 

Apoyar al voluntario significa brindarles nuestra ayuda, nuestra asistencia para que no se rinda ante las posibles dificultades, para que no se sienta solo, para hacerle sentir útil, para que aprenda aquello que no sabe, o incluso para que nos considere su amigo.

 

No estamos ante el trato frío de un asalariado con su empresa, sino ante una colaboración entre personas que luchan por los mismos intereses e inquietudes, donde no hay una contraprestación económica, y sí grandes dosis de entusiasmo y de compañerismo.

 

El reconocimiento es un valor que buscan los voluntarios cuando se nos ofrecen. Debemos de saber dárselo.

 

Debemos de compensar la dedicación que nos prestan. Las palabras de ánimo, el descargar responsabilidades, el aceptar el trabajo bien hecho y el esfuerzo, el agradecer la entrega y el compañerismo, debe ser un pilar esencial en cualquier organización.

 

No olvidemos que el voluntario no busca ninguna retribución económica, pero sí sentirse valioso, necesario e incluso importante para nosotros.

 

La motivación va muy ligada al reconocimiento. Una persona al que se le reconoce su entrega se la está motivando, pero también es necesario ayudarla a superar las dificultades de sus tareas en la organización, recordarles qué estamos haciendo y para qué lo hacemos.

 

A veces atravesamos crisis que nos hacen pensar en si lo que hacemos cotidianamente merece o no la pena. Si es una pérdida de tiempo o el tiempo resulta bien aprovechado.

 

También nos preguntamos si el modo en que hacemos las cosas es el más adecuado.

 

Estas crisis sólo se superan con la motivación por parte de todos los integrantes de la entidad, haciendo ver que todos somos parte de un gran puzzle, y que todos somos necesarios.

 

Y por último nos gustaría destacar otro elemento no menos importante. Los medios.

 

Será muy complicado que un voluntario realice una actividad encomendada si le limitamos de medios. Para que nos ayude en nuestra contabilidad requerirá de unos medios informáticos, o de unos archivos. Si pretendemos que nos ayude en actividades a realizar en el otro extremo de nuestra ciudad facilitémosle el transporte si carece de él.

 

A veces esos medios serán humanos, y necesitaremos poner un equipo de personas al mando de otro voluntario, para que, trabajando en equipo, se pueda llevar a término una actividad.

 

        Financiadores

     Sellos de Calidad

Somos miembros de